“El ajuste no tiene que ser sobre obra pública sino sobre gastos corrientes innecesarios”, precisó Gustavo Weiss, de CAMARCO

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), en diálogo con Gustavo Sylvestre, celebró el acuerdo con el FMI, y adhirió a la necesidad de un ajuste en el sector estatal, pero que no pase por la obra pública porque significará “menos desarrollo de infraestructura” para un país que arrastra problemas de desinversión que a su juicio llevan “décadas”.
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En Mañana Sylvestre, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss se manifestó a favor del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional para hallar financiamiento al déficit de divisas que tiene hoy el país, abogó por un ajuste del Estado en sus distintas líneas, nacional, provincial y municipal, pero exigió que no se detenga la obra pública porque el país arrastra un “gigantesco déficit de infraestructura producto de décadas de poca inversión”.

“Estamos de acuerdo con haber ido al FMI y también estamos de acuerdo en que hay que ajustar el gasto, porque no se puede seguir in eternum gastando más de lo que ingresa, pero lo que sostenemos es que esa baja de gasto tiene que ser de gasto corriente innecesario en gobiernos nacionales, provinciales y municipales”, estimó Weiss.

“Si una vez más se afecta a la obra pública, por un lado sectorialmente vamos a pagar el ajuste nosotros y por otro lado el país va a tener menos desarrollo de infraestructura y volveremos a tener un atraso en ese sentido”, alertó.

“Hay una gran cantidad de gastos superfluos de los Estados que hay que empezar a solucionar; no es fácil pero hay que hacerlo. Quisiera saber qué haría otro Gobierno para solucionar el problema del déficit. Si se gasta más de lo que entra, es un problema del país, no del gobierno”, agregó.

Consultado acerca del nivel de inversiones que llegaron al país, Weiss consideró que han llegado pero “no en la cantidad necesaria”. “Han habido inversiones en centrales térmicas y eólicas, y solares, también en el petróleo y en el sector agropecuario, pero no es la inversión necesaria porque el país tiene un déficit en obra pública desde hace años”, insistió.

Aclaró que la construcción pública y privada mueve unos 430000 empleos directos en personal de UOCRA, sumado a otros roles profesionales como ingenieros, técnicos y administrativos, además de su impacto en industrias complementarias como el cemento, la grifería, o la industria del acero.

Martes 12 de junio de 2018