Fumigación polémica: un chico enfermó de leucemia en Mercedes

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En la localidad bonaerense de Mercedes, un caso estremeció a todos los vecinos. El hijo de José Milesi y Silvina Picchioni, Juan Estanislao, se enfermó de leucemia. Luego de varios estudios, se indicó que el único motivo que podría haber provocado tal enfermedad era la exposición a pesticidas, a los que el chico estuvo expuesto debido a las fumigaciones agrícolas. El padre del chico, José, dialogó con Mañana Sylvestre, y contó cómo fue el caso, la lucha por la que atraviesan y el “vacío legal” que existe al respecto. “No estamos en contra de la revolución tecnológica que se produjo en el agro argentino, pero queremos que haya un uso serio y responsable, y que sean profesionales los que manejen estos temas; hoy se encargan los tractoristas, que le echan a ojo”.

El caso

“Juan Estanislao estaba en la pileta, pasó un avión fumigando y a qué nene no le llama la atención un avión que pasa a 10 metros de altura. Sale mi mujer y yo también, sorprendidos, y siento que me moja algo. Entonces le dije a mi señora que entre al nene porque el avión estaba tirando algo. Lo bañamos y listo, porque uno sabe de estos temas cuando le pasa, porque hasta entonces nada. A los tres meses el nene comienza con resfríos, baja defensa; iba al jardín y cualquier cosa lo volteaba; comenzó a bajar de peso, a dormir mucho. A los 6 meses se le desencadenó la enfermedad (leucemia). Fueron ocho meses en el que conocimos las puertas del infierno, y él está vivo gracias al Hospital Garraham. Así como hay gente que fumigan a los chicos, hay gente que da la vida por salvarles la vida“.

La investigación

Al respecto, Milesi señaló: “nos hicieron estudios inmunológicos a nosotros, estudios de todo tipo en nuestra familia y no hay antecedentes de cáncer ni nada. Es lo único que pudo haberlo provocado. Cuando nos empezaron a preguntar en el hospital, trajimos a la memoria la fumigación del nene. A partir de ahí empezamos a averiguar y en el propio hospital entran a diario pilas de chicos del interior, de Entre Ríos, Chaco, Pampa Húmeda, todos los sectores donde hay fumigaciones agrícolas. Incluso hay una asociación de médicos de pueblos fumigados”.

El peligro

Para Milesi, el conflicto principal es que existe un “vacío legal” sobre el tema, por eso pidió que se legisle “para que haya un uso serio y responsable, y profesionales que estén detrás. Porque quizá un producto diluido correctamente es inocuo, pero resulta que la disolución de los productos siempre queda en mano de los tractoristas, muchachos que tienen 15 años y manejan los tractores, y le echan a ojo“. En ese sentido, indicó que lo que se utiliza para fumigar “es un paquete de pesticidas, el glifosato es el más emblemático, porque es el famoso agente naranja que usaban los norteamericanos en la guerra de Vietnam para de deforestar la selva. Acá le ponen un agregado, que dicen que es inocuo pero que es más peligroso que el propio agente naranja, que permite la entrada inmediata de ese producto en el torrente de la planta y en el sanguíneo del humano”.

El caso II

Por último, Milesi contó que “después de los 8 meses que estuvimos en el Garraham, el nene todavía peladito por la quimioterapia, y estábamos jugando en el arenero en casa y lo veíamos a él feliz, vivo y con nosotros. En ese momento pasó un avión fumigando por arriba de la cabeza. A mi mujer la metí adentro de la casa, agarré la escopeta y le entré a sacudir, y ahí dije que tenía que hacer algo. Por supuesto no es el camino, pero cuando hay un vacío legal, ¿qué hacés cuando tenés un hijo que se estuvo muriendo por ese tema? A partir de esto empecé a buscar abogados, me contacté con la doctora Graciela Gómez, especialista en el tema, y que impulsó esta medida legal, e incluso una denuncia en la Suprema Corte de Justicia. El problema es el vacío legal“.

Audio completo de la entrevista

Martes 27 de diciembre de 2011