“Hasta que no haya una depuración en Comodoro Py no va a haber justicia en Argentina”, expresó Mariano Silvestroni

El abogado del empresario Rafael Llorens dialogó con Gustavo Sylvestre sobre la controvertida causa de las fotocopias de los cuadernos, y sostuvo que es “triste que la justicia accione por conveniencia con lo que ocurre a nivel político". Además llamó a iniciar una investigación sobre jueces y fiscales, que nazca desde el propio seno judicial a través del Consejo de la Magistratura.
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Tras años de atropellos judiciales, la propia Justicia está revirtiendo la situación procesal de detenidos sin condena, a quienes se les aplicó prisiones preventivas que van contra el Estado de derecho.

“Es lamentable que la justicie funcione de esta manera y está bien que se recomponga la violación del Estado de derecho que se produjo durante estos años pero a su vez es triste que la justicia accione por conveniencia con lo que ocurre a nivel político”, dijo en Mañana Sylvestre, Mariano Silvestroni, abogado del empresario Rafael Llorens, quien estuviera detenido durante 8 meses en el marco de la causa de las fotocopias de los cuadernos.

Para el letrado, la Justicia debiera iniciar una amplia investigación sobre sus propios funcionarios, pero depurar el sistema y transparentarlo.

“Sería bueno que de una vez por todas se investigue a los propios jueces y fiscales, pero no a instancias del poder ejecutivo, sino que surja del propio poder judicial y del Consejo de la Magistratura. Siempre se pone de moda investigar a ex gobernantes y empresarios, pero alguna vez debería tocarle a los jueces”, enfatizó.

Y prosiguió: “Por el desastre que han hecho en este tiempo amerita que de una buena vez le toque a los jueces desfilar por los pasillos de los tribunales, porque hasta que no se produzca una depuración en Comodoro Py no va a haber justicia en Argentina”.

Para Silvestroni, ninguno de los detenidos en el marco de la investigación de los cuadernos debió haber estado preso “ni un solo día, porque estamos hablando de prisiones preventivas en causas además precarias, lo que es un dislate absoluto”.

En este sentido, precisó que “hubo orden política en esta causa y en otras”, y “el ejemplo más claro de esto es que los dos camaristas que resolvieron la causa fueron designados de manera interino por el poder ejecutivo sin seguir el procedimiento constitucional y sin concurso. Eso no había ocurrido nunca en la historia de la democracia”.

Jueves 19 de septiembre de 2019