“Llegamos a producir 10.000 latas lo que representa medio millón de platos de supersopa”, indicó Alejandra Zini, de la UNQ

La directora del Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Quilmes, en comunicación con Gustavo Sylvestre, habló de la encrucijada que lleva adelante la comunidad científica y universitaria contra el hambre a través de latas superproteicas que se venden al costo y que podrían significar una gran herramienta para superar las dificultades alimenticias de amplios sectores de la Argentina.
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Desde hace unos años la Universidad de Quilmes viene trabajando en lo que denominan la SuperSopa, un enlatado con altos contenidos proteicos que se vende al costo y cuyo objetivo es la lucha contra el hambre en los sectores vulnerables.

“Desde el año pasado tuvimos una demanda cada vez más creciente de la población
nos tuvimos que poner a producir a una escala que no estábamos acostumbrados. Ahora llegamos a producir 10.000 latas lo que representa medio millón de platos de Supersopa”, explicó en Mañana Sylvestre Alejandra Zini quien es la responsable del Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Quilmes

La lata de Supersopa contiene alimentos con alto valor proteico, como carnes, vegetales, legumbres, cereales con el aditivo que no posee altos niveles de sodio.

“Tienen una gran proporción de alimentos que se consideran básicos para la alimentación. Una lata de 5 litros y rinde 50 porciones de sopa y cuesta $600 que es el costo de las materias primas y de las latas, porque la universidad subvenciona los costos de energía y servicios y son los estudiantes avanzados de la universidad los que colaboran para la producción”, indicó Zini.

Respecto de la escasa respuesta que tuvieran del ejecutivo nacional en la promoción de este producto, Zini remarcó que “nadie del gobierno se nos acercó. Tuvimos en principio unas conversaciones con el municipio de Quilmes que nos había encargado 700 latas el año pasado y habíamos acordado un precio por debajo del de la producción y finalmente no las compraron”

Consultada sobre las posibilidades de generar a escala estos contenidos alimenticios, en una gestión diferente a la actual, la referente de la UNQ subrayó que “apostamos a que estas plantas se puedan replicar en todo el país, adecuándose a las necesidades de cada región y sin tener un alto costo”.

Miércoles 9 de octubre de 2019