Brasil: “Se pensaba que al asumir la presidencia Bolsonaro iba a moderarse, pero ayer fue el de siempre”, señaló Pablo Gentili

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“Jair Bolsonaro es un tipo que siempre repite lo mismo, y que haciéndolo sorprende como si lo dijera por primera vez. Lo que ayer llamó la atención que cualquiera en su sano juicio imaginaría que alguien que asume la presidencia de la 8ª nación más poderosa del planeta, iba a por lo menos a recapacitar y a moderar algunas de sus amenazas o de los fantasmas que ha inventado y que le sirvieron para ganar las elecciones pero que no necesariamente le van a servir para gobernar el país -como por ejemplo el fantasma del socialismo-“, destacó Gentili desde Brasil. Y añadió: “Ayer Bolsonaro decretó que el socialismo estaba extinto en Brasil, luego de dos años de haberse producido el golpe de Estado que destituyó a Dilma Rouseff, que llevaba a delante un gobierno que no era exactamente socialista, como tampoco lo fue el de Lula, a pesar de las grandes conquistas sociales que los dos gobiernos tuvieron. Pero aquí Bolsonaro fue decretando el fin -a partir del 1 de enero de 2019- de todos los fantasmas que lo acompañaron a lo largo de toda su campaña. Por ejemplo decretó el fin de lo políticamente correcto en Brasil, a partir de ahora se puede decir cualquier cosa, y no hay que preocuparse si uno dice cosas racistas, antisemitas, sexistas…”.

“En definitiva Bolsonaro dice que`todo esto lo construyen los progresistas para evitar que seamos sinceros, normales, espontáneos…`, como cree que son los brasileños. Es verdad, Brasil es una de las naciones más racistas, más excluyentes, más desiguales y más violentas del mundo. Y también ayer Bolsonaro decretó el fin de la ideología de género, o sea, dejarse de preocupar por estas cuestiones de la igualdad de género y la violencia contras las mujeres, en una país donde cada media hora es violada una mujer, y donde el 70% de las mujeres que son violadas son niñas de menos de 14 años… Ayer Bolsonaro decretó que no hay más violencia contra las mujeres…”, comentó Gentili.

Un presente dramático
En comunicación con Mañana Sylvestre, Gentili destacó que “se dice que Brasil está volviendo al pasado. Y en política no se vuelve nunca al pasado. La política es la construcción del futuro. Lo que se está viviendo en Brasil es un presente muy dramático, que recupera sin dudas elementos del pasado, pero que lo construye hoy, es una nueva realidad”.

Según Gentili, no solo sorprendió el discurso de Bolsonaro, sino el de su vice, que es un militar: “El discurso de Antônio Hamilton Mourão no sorprendió por su contenido, sino por su estilo. Le habló a Brasil como un militar. Le habló a un batallón a punto de ir a la guerra. En un Brasil que de hecho asumió a su presidente como si estuviese en guerra. Y los más maltratados ayer no fueron los manifestantes que estuvieron expresando su oposición al Gobierno. Sino los periodistas: hubo delegaciones completas de periodistas que se retiraron ayer por el maltratato que sufrieron, no podían ni siquiera tomar agua hasta que no los dejaban… Este es el Brasil que se está viviendo; no es el del pasado, es el de hoy. Y es verdaderamente dramático para el mundo, para América Latina, para los brasileños y para todos los que vivimos en Brasil”.
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Gentili destacó que “cuando el progresismo, los sectores democráticos y populares cometen errores, esto tiene consecuencias gravísimas. Pero cuando la derecha acierta, es peor. Porque si se hubiese equivocado el progresismo y también la derecha, hubiésemos estado un poco mejor. Pero el tema es que Bolsonaro supo encontrar un espacio que está vacío hoy en toda América Latina, que es el de una derecha que aunque se nutre de la política, despolitiza su discurso. Bolsonaro ayer tomó dos decisiones como si fuesen decisiones contra la política. La primera fue un decreto facilitando el acceso a armas a la población civil. Dijo: `La política siempre nos impidió defender nuestros derechos y propiedades; yo se los devuelvo`. Le permite a la gente tener un arma a partir de un muy simple proceso de registro. Cuando la ley brasileña hoy no lo permite –la Suprema Corte tendrá que pararse con la posibilidad de tener que negar este decreto que viola la Constitución-. Y la segunda medida fue reducir el salario mínimo, cosa que perjudica a la gente y no dinamiza la economía. La primera medida de Lula fue una política de emergencia contra el hambre; la de Bolsonaro es ponerle un arma en el bolsillo a la gente y reducir el salario mínimo… Además, ¿desde qué lugar lo hace? Bolsonaro y la derecha aprovechan el lugar contra la política, “los políticos son todos malos”, dicen, aunque Bolsonaro sea diputado hace treinta años…”.

El secretario ejecutivo de CLACSO enfatizó que “los argentinos tenemos que estar muy atentos, porque este año tenemos un año electoral. Los errores que cometen otros nos pueden servir para equivocarnos un poco menos”.
“Lo que ocurre en Brasil hoy, ocurre en uno de los países más violentos del mundo –continuó Gentili-. Con lo cual imaginémonos lo que puede traer: más pobreza, más exclusión y más violencia. Es decir, una guerra en la base de una pirámide social profundamente extendida. Esto en definitiva le da un gran poder de gobernabilidad a Bolsonaro, porque en una situación de violencia lo que la gente quiere es paz, seguridad…; y ahí es donde aparece la derecha con una agenda profundamente regresiva que nos saca del debate de la democracia y nos pone en el debate de la barbarie”.

Miércoles 2 de enero de 2019