Caló no rompe, pero se “planta” con exigencias

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Por Arnaldo Paganetti, diario de Río Negro

“Sabía que me iba a pegar. La conozco: Cristina no iba a digerir lo que dije… espero que esta discrepancia nos sirva a todos para reflexionar y nos permita negociar mejor. Si lo logro, fenómeno, si no, será un fracaso que puede costar caro”. En una caliente reunión con representantes de 54 regionales de la Unión Obrera Metalúrgica, el titular del gremio y líder de la CGT oficialista, Antonio Caló, se refirió así a la amonestación por cadena nacional que recibió de la presidenta por haber declarado a Radio Mitre que a algunos trabajadores el sueldo no les alcanza para comer.

Los metalúrgicos hicieron catarsis y sentaron posiciones:

• No abandonarán “el barco” (de hecho Caló no atendió ayer insistentes llamados de los opositores a ultranza Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Gerónimo “Momo” Venegas), pero pedirán un aumento de emergencia para paliar la inflación de los últimos meses y se aprestan a discutir paritarias con un piso del 30%. “Tenemos los pies en la tierra, por eso nos parece una locura el reclamo del 61% de los docentes”, apuntó un dirigente porteño.

• No aceptarán el convite para sumarse con “La Cámpora” al monitoreo de los “precios cuidados”, aunque estarían dispuestos a fiscalizar si primero se formula desde el Gobierno una gran convocatoria a empresarios, gremios y banqueros para sellar una pacto social como el que instrumentó Perón en 1973 con un ministro de la talla de Gelbard.

• El respaldo a Caló fue absoluto. “Es verdad, hay gente que hoy no le alcanza la guita para comer”, se subrayó. En paralelo, reconocieron que el mercado laboral del sector se mueve en una meseta, con normalidad.

• “Hay especuladores, sin duda. A río revuelto ganancia de pescadores. Pero aquí hay deficiencias técnicas y políticas que el Gobierno se niega a reconocer y que deben ser corregidas”, expuso el economista Dante Sica.

Caló estuvo tranquilo durante el encuentro. “La situación económica no tiene nada que ver con lo que pasó en el 2001, pero hay agujeritos y hay que tomar medidas. No se puede tapar el sol con las manos. Si siguen negando la realidad, se generará más incertidumbre”, escuchó pontificar al representante de Campana.

“La UOM no rompe ni condiciona. Tampoco se prestará al juego de los que buscan sacar tajada personal. Seguirá reclamando un diálogo serio. Mi compromiso es no traicionar a los trabajadores”, sentenció Caló. Y verticalizó a su gremio, disconforme por otro lado con el discurso de “barricada” de Cristina.

Jueves 6 de febrero de 2014