Conversaciones y estrategias que hacen peligrar el Frente de Unen

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El PRO y la mayoría de la Unión Cívica Radical han comenzado a entablar conversaciones tendientes a lograr un acuerdo nacional que les permita confluir en las presidenciables del año próximo con candidatos propios.

De lado del PRO, el propio Mauricio Macri se ha involucrado en las negociaciones. Y en las UCR, los interlocutores son varios: desde su Presidente, el senador Ernesto Sanz; Julio Cobos; Oscar Aguad y hasta el siempre vigente Enrique ‘Coti’ Nosiglia, que impulsa el acuerdo en la Capital Federal.

Pero también existen conversaciones a nivel de varias provincias, entre ellas Tucumán, Córdoba, Formosa, Entre Ríos, Santa Cruz, y Mendoza.

De las conversaciones entre radicales y el PRO no son ajenos, o al menos no ignoran las mismas, la diputada Elisa Carrió, la primera en impulsar la posibilidad de este acuerdo; ni el socialismo de Hermes Binner, que más distante, no niega esa posibilidad.

Si bien todo está sobre la mesa de arena de la política, las variables para el acuerdo son múltiples: de hacerlo a nivel de provincias, o hasta la posibilidad de compartir una fórmula presidencial integrada por Mauricio Macri y un radical de compañero.

Por este motivo es que algunos legisladores del PRO, y también del radicalismo, impulsan modificaciones a la Ley de las PASO, que posibilite que en esa instancia sólo se elija el candidato presidencial de un espacio, y que éste pueda elegir el compañero de fórmula entre los otros.

Mauricio Macri es el primero que se convenció que si quiere llegar a la presidencia el año próximo, tiene que necesariamente tejer alianzas, porque sólo con el PRO no le alcanza. “Massa está descartado, aunque algunos de los nuestros como Jorge Macri la impulse, y con Scioli está lejana la posibilidad. Nos queda el radicalismo con el que tenemos buenas relaciones” cuenta uno de los ministros porteños de Macri, que está entre los impulsores del encuentro.

Jaime Durán Barba, principal asesor político y de estrategias electorales del PRO, ha dicho: “Ojo que no sólo sirve ser conocido, y tener buena gestión, para llegar hay que juntar votos y eso se logra haciendo política”. Y aunque no le gusta mucho, es lo que ha comenzado a hacer Macri.

“No sé porque se enoja ‘Pino’ o Margarita Stolbizer, se apresuran a los tiempos, que dejen correr la posibilidad de un acuerdo, veamos cómo prende en la gente, y después se verá. Tenemos tiempo a favor” dicen desde el PRO, frente a los rechazos que han comenzado a surgir desde Unen.

“Con nosotros de aliados, el radicalismo vuelve al poder en varias provincias” reflexiona uno de los allegados a Macri. Y pone ejemplos: “En Mendoza, Cobos no tiene adversarios; Ramón Mestre puede ganar Córdoba; José Cano en Tucumán; en Entre Ríos con De Benedetti o de Ángeli; en Formosa, y hasta en Santa Cruz si es que Costa (que también coquetea con Massa) cierra con nosotros”.

¿Y que pasa con Santa Fe?, le preguntamos.

Responde: “Binner es el único que garantiza que el socialismo siga en el poder. Bonfatti no tiene otro sucesor y no hay ningún radical posicionado. Si no es Binner, el Peronismo les arrebata el poder”.

¿Y qué pasa con Del Sel, que aspira a la gobernación?

“Puede ser candidato a Senador Nacional” responde.

Pero la sorpresa mayor pasa por la Capital Federal. Cuando se le consulta a los hombres del PRO sobre su distrito, muy sueltos de cuerpo responden: “Martín Lousteau es un muy buen candidato. Les cierra a los radicales, a Unen y hasta parece del PRO”. Claro que enseguida agregan, que para que esa posibilidad se dé, “en nuestro territorio”, Mauricio debería ser el candidato a Presidente de todo el espacio”.

Si bien las conversaciones recién han comenzado, que Macri y algunas de las figuras del radicalismo sean los impulsores, le dan relevancia a las negociaciones.

Además, en ambos espacios están convencidos que para el año próximo, buena parte de la sociedad argentina tendrá un alto nivel de rechazo al Peronismo en todas sus variantes, y que existen posibilidades ciertas para que una alternativa no peronista alcance el poder. Por lo tanto, desde el PRO harán todo lo posible para que se concrete.

En la Unión Cívica Radical, casi el 90% acompaña la idea, dicen desde el centenario partido. Sólo Ricardo AlfonsÍn se ha expresado en contra. Y figuras como Leopoldo Moreau.

Binner deja que las aguas corran. Sigue en carrera como aspirante presidencial del espacio, pero sabe que si no le alcanza para ganar las PASO, deberá volver a Santa Fe.

Y Julio Cobos, que dialoga con Macri, juega el mismo juego de Binner: no cierra ninguna puerta, por ahora.
Elisa Carrió fue la primera en echar a rodar la posibilidad de un encuentro con el PRO. Algunos sostienen que lo hizo para seducir al electorado macrista. Otros, mal pensados, que fue para expulsar a Margarita Stolbizer y a Binner del frente.

El lunes por la noche la militancia del GEN, que responde a Margarita Stolbizer, tuvo un acalorado encuentro de militantes y dirigentes para analizar el contenido de las versiones en torno a la posibilidad del acuerdo con el PRO.

Mientras algunos sostenían que “todo era culpa de los medios que alimentaban esa posibilidad para que la alianza fracase”, uno de sus dirigentes fue muy claro: “Muchachos, si los dirigentes del PRO y de la UCR hablan entre sí y sabemos que lo hacen e imaginan escenarios a futuro, no seamos ingenuos en pensar otra cosa, o en echarle la culpa a los medios”.

Obviamente que de ese encuentro salió la postura de rechazar una alianza con el PRO. Y la misma postura adelantó Fernando ‘Pino’ Solanas.

El Frente Amplio Unen nació ayer con la intención de disputarle el poder al Peronismo. Para afuera, mostraron unidad. Hacia adentro, el debate recién comienza.

Miércoles 23 de abril de 2014