Cristina, cada vez más atenta al ‘espíritu bergogliano’

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La Presidenta es la personalidad política más importante de la Argentina, y el Papa Francisco es el personaje más influyente sobre la Argentina”. La frase corresponde a uno de los dirigentes políticos de la oposición que, al igual que otros, opina que el ‘espíritu bergogliano’ se ha hecho carne en la Presidenta, y que se ha notado en el cambio experimentado en las últimas semanas.

El dirigente acota: “El Papa les ha pedido unidad a los dirigentes de la CGT, y a todos los que lo visitan en Santa Marta, les habla del consenso, de tranquilizar los ánimos y no permite que se hable en contra del país ni de la Presidenta.” Y agrega: “No ha recibido a Massa, que esperó en vano en Madrid que lo habiliten para viajar al Vaticano, es toda una señal de que no quiere meterse en internas”. Ahí también hay desencuentros aún no saldados, de cuando Massa era jefe de Gabinete del actual gobierno, y que Bergoglio no ha olvidado.

Y hay varias señales de que el ‘espíritu bergogliano’ se extiende en el Gobierno: Capitanich es un ferviente admirador de la figura del Papa; el traslado para el año próximo del debate en torno al Código Civil, donde la Iglesia ha fijado posición; la convocatoria al diálogo con opositores, y el ‘abandono’ por parte del Gobierno de batallas con otros sectores de la sociedad, que hasta hace muy poco parecían ser la esencia misma del proyecto.

Ha trascendido que durante su recuperación en Olivos, la Presidenta le dedicó buen tiempo a la lectura de la última exhortación papal, enfocada principalmente a la crítica al capitalismo, y que obviamente compartió en un ciento por ciento.

Los cambios realizados por la Presidenta, bien recibidos por los distintos sectores de la sociedad y que han posibilitado que una vez más el Gobierno recupere el centro de la escena política, fije agenda y postergue a la oposición en la vidriera diaria, sin embargo no han caído bien en el sector más duro del kirchnerismo, que aún no terminan de digerir la ‘entrega’ de Guillermo Moreno, o la llegada del ‘Coqui’.

Capitanich al Gobierno

En realidad hay que decir que la relación entre la Presidenta y el Papa Francisco se ha ido consolidando desde aquel extenso almuerzo que compartieron horas después de la elección Papal, y que posibilitó que ambos despejen los fantasmas que rodeaban a la tirante relación que el entonces Cardenal Bergoglio había tenido con el kirchnerismo.
Desde entonces, la relación no sólo se ha consolidado, sino que ha crecido y fortalecido. El gesto del Papa, cuando en Río de Janeiro le regaló los escarpines destinados al nieto presidencial, terminaron de ‘comprar’ a Cristina, que se vio muy conmovida por esa actitud.

Algunos hasta sostienen que la Presidenta y el Papa han intercambiado varios llamados telefónicos, que escapan al conocimiento público.

Los cambios aún no han terminado. Se esperan nuevas movidas en el gabinete, y ‘acciones’ en pleno verano. La fuerte ‘movida’ presidencial comenzó a gestarse después de las PASO, cuando el oficialismo fue derrotado en su principal bastión, la provincia de Buenos Aires, y terminó de germinar en el mes de reposo presidencial.

“Hay que lograr que los próximos dos años sean los mejores de Cristina” dicen en la intimidad presidencial. El diagnóstico que hacen, puertas adentro de Olivos, es mucho más realista que el que puedan comentar públicamente. Y en base a esa realidad, comenzaron a operarse los cambios.

Para el mes de enero el Gobierno pretende tener cerrada una solución, extrajudicial, con los Holdouts; y haber avanzado en un acuerdo con el Club de París. Sumado al arreglo que han hecho con el CIADI, estiman que mejorado el frente externo, podrán salir a buscar créditos internacionales, algo que habían negado hasta este momento.

El Gobierno apuesta todas sus fichas a consolidar el desarrollo de YPF, como la gran atracción de capitales internacionales y generadora del cambio en la matriz energética.

Los cambios de Scioli

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli viene analizando con parte de su equipo y en consulta con figuras de la oposición peronista, cambios en su gabinete, pero sobre todo, en su política de seguridad. Francisco de Nárvaez no será ministro de Daniel Scioli. Eso no quita que el dirigente aporte a Scioli algunos de sus planes en materia de seguridad. La llegada del Dr. Gustavo Ferrari a la gobernación es todo un gesto político del denarvaismo, demostrando dónde estarán jugando en el 2015.

Ha trascendido que Scioli estaría pensando en una profunda reestructuración en materia de seguridad para marzo del año próximo, que incluiría a sectores de la Justicia y de estamentos ligados al Estado. Sabe el gobernador que para llegar a la Presidencia de la Nación, tiene que haber demostrado resultados en materia de seguridad, y hacia ese objetivo se orientará durante el próximo año.

Scioli tiene previsto lanzar en la costa, durante la próxima temporada veraniega, su candidatura presidencial.

Gustavo Sylvestre

Miércoles 4 de diciembre de 2013