De la Rúa le pidió a “Chacho” Álvarez que admita que se equivocó en la causa por los sobornos en el Senado

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En una entrevista exclusiva realizada por el periodista Arnaldo Paganetti del Diario de Río Negro, el exjefe de Estado sostuvo que “no hubo reunión en La Rosada ni salió dinero de la SIDE”. El expresidente sostiene que sale con las manos limpias de este largo proceso y le pidió a su exvice Chacho Álvarez “que deje de lado la soberbia”.

“Debe alegrarse la República, este fallo es la reivindicación de la institución presidencial y del Senado”, declaró ayer el ex mandatario Fernando De la Rúa, tras conocerse la sentencia absolutoria en la causa de sobornos en la cámara alta, del año 2000. En una entrevista exclusiva con “Río Negro”, le demandó a su ex vice Carlos “Chacho”
Álvarez, que deje de lado la “soberbia” y admita que “se equivocó igual que los demás”.

“Chacho sabrá lo que tiene que hacer. Tuvo actitudes duales y diferentes y ahora debería hablar con claridad. De leer el anónimo pasó a renunciar pero respetándome. Luego de lo del (arrepentido Mario) Pontaquarto, me acusó para ser reivindicado, de una manera falaz”.

– ¿Está en condiciones de señalar a los culpables de la desestabilización de su gobierno y de la posterior persecución penal contra usted, algunos de sus ministros y senadores peronistas y radicales?

– Esto empezó con la lectura de Álvarez del anónimo. Siguió por las afirmaciones sin fundamento de (Antonio) Cafiero y la renuncia de “Chacho”, que no se debió a la existencia de sobornos como después se dijo. Prosiguió con la aparición del embaucador Pontaquarto, después de reunirse con (Aníbal) Ibarra y (Alberto) Fernández, para intentar
la reivindicación de Álvarez. Continuó cuando se ignoró el valor de levantar secretos de la SIDE, que dispuse por decreto. Y culminó con la politización de la justicia a través de investigaciones dirigidas desde afuera.

– Políticos y medios, empero, insistieron que no hubo complot y que las coimas realmente se pagaron.

– Esas personas no leyeron el fallo que afirma, sin ninguna duda, que los hechos que se atribuyen no existieron. No hubo reunión en la Casa Rosada y no salió ningún dinero de la SIDE. La sentencia del prestigioso tribunal puntualizó la maniobra del embaucador Pontaquarto y sostuvo que usar el juicio penal para esos fines, llevando a esa
instancia a un Presidente, ministros y senadores, fue una afrenta al sistema republicano.

– ¿Significa entonces…

– …Que esas personas no creen en la justicia. Hay un artículo impresionante de Ricardo Laferrière, donde plantea la absurda indignación de esos dirigentes : ¿´cómo podían ser absueltos si ya nosotros los habíamos condenado?´, expusieron. Hay una transferencia y pretenden imponer sus opiniones como si fueran semidioses.

– ¿Qué cree que buscan?

– Después de 13 años y con un fallo absolutorio, lanzan nuevos rumores y versiones para reiniciar el ciclo de una historia que arrancó con un rumor y versiones falsas ¿Para qué? Para recuperar un poder paralelo y
reservarse la condena o absolución, en una clara distorsión de la República.

– Usted se congratuló de la reivindicación de su dignidad y la de su gobierno ¿Espera una señal de las autoridades de la UCR?

– No tiene que haber algo orgánico, no se afectan las instituciones. Ya he recibido la adhesión de correligionarios por dejar impoluto y libre de toda sospecha a mi gobierno, como corresponde a un gobierno radical. Saludan. Se alegran. Debe alegrarse la República. Esta es la reivindicación de la institución presidencial y del Senado. No existió algo que, de ser cierto, hubiera sido grave para todos. Es una gran noticia que un tribunal de tal nivel haya podido determinar la falsedad de las acusaciones.

– ¿Hay alguna incidencia de este fallo en las actuales investigaciones por casos de corrupción?

– Son situaciones totalmente distintas. Este fallo se refiere a una causa de 13 años respecto de quienes estábamos alejados del poder. Es absurdo hablar de un pacto de impunidad. Además, la sentencia de este tribunal es controlable. Ha sido un juicio oral y público, y subrayo lo de público. A ninguno de los que habla los vi asistir a las
audiencias para ejercer control republicano. Se van de boca ligera para resguardar su imagen e intereses.

– ¿Conocida la verdad jurídica volverá a la política para someterse al voto popular?

– No es mi propósito. Avisé que me alejaba antes de estar involucrado en este proceso. Me importa la verdad en defensa de mi honra, de mi gobierno, de mi partido y de mi familia.

Arnaldo Paganetti, del Diario de Río Negro