Dichos del represor Barreiro: “Continúan ofendiendo a la sociedad”, afirmó Martín Balza, ex jefe de Ejército

El actual embajador argentino en Costa Rica, en Mañana Sylvestre cruzó al ex teniente del ejército argentino, Ernesto “Nabo” Barreiro, quien en sus declaraciones al diario El Mundo de España aseguró no arrepentirse de lo que hizo en la dictadura, y dijo que debieron haber fusilamientos antes que desapariciones. “Torturar y matar en nombre de dios es una blasfemia, es un delito repugnante”, dijo Balza.

“Habló del repugnante delito de violación sexual consentida, con mujeres que estaban detenidas en ese campo clandestino de detención que fue La Perla. ¿Violación consentida quiere decir que las detenidas iban allí por propia voluntad para ser violadas? Eso es ofender a la sociedad aún en la actualidad. Barreiro cuando cometió esos deleznables delitos no era un jovencito inexperto, ya era teniente primero y tendría aproximadamente 30 años, podría haber sido presidente, senador o miembro del poder judicial”, sostuvo Martín Balza, ex jefe de Ejército y actual embajador argentino en Costa Rica sobre las polémica declaraciones desde prisión, del represor Ernesto “Nabo” Barreiro, dadas el diario español El Mundo.

“Lo que yo decía es que en Argentina, tras el golpe militar, los oficiales de inteligencia tuvimos que arreglárnoslas por nosotros mismos e hicimos las cosas ‘a la criolla’. Por ejemplo, con el uso de las picanas eléctricas que se empleaban en la ganadería”, dijo Barreiro quien está procesado por 518 crímenes de Lesa Humanidad, 228 privaciones ilegitimas de libertad agravadas, 211 casos de tormentos agravados y 13 de tormentos seguidos de muerte, 65 homicidios calificados, y el secuestro de un menor de 10 años.

“Nuestras órdenes eran obtener información como fuera”, dijo Barreiro y explicó, la utilización de picanas eléctricas.

“Eso es continuar ofendiendo a la sociedad, sin expresar el más mínimo arrepentimiento. No sólo Barreiro, porque todos los que estuvieron con él en Córdoba, empezando por Menéndez, que continuando diciendo que no tiene nada de qué arrepentirse. No se han arrepentido de esos hechos, y van a morir sin dar información, que esperan familiares para saber dónde pueden poner una flor a un ser querido que está desaparecido. Y la tortura es algo tan agraviante que ofende más al represor que al torturado”, sostuvo Balza.

Más adelante, en Radio Del Plata, el ex titular del Ejército expresó: “Torturar y matar en nombre de dios es una blasfemia, es un delito repugnante. Me sorprende que Barreiro, y otros como Menéndez, se autocalifican como presos políticos. La figura del preso política la legislación moderna la califica como quien es detenido y permanece en tal condición por sus ideas, por constituir una amenaza para el orden político establecido, no es el caso de estos hombres, que están siendo juzgados por horrendos crímenes de Lesa Humanidad, asesinatos, torturas, desaparición forzada de personas, reducción a la servidumbre, violaciones sexuales”.

“Hubo miles y miles de dignos oficiales y suboficiales en los años ´70, que no ensuciaron el uniforme. Hubo una miniorganización, que eran sectores de inteligencia que actuaban dentro de la gran organización que era el Ejército. Barreiro y muchos más, con sus conductas y declaraciones despreciaron a la sociedad, y aún hoy no se arrepienten de esas tropelías. Muy pocos, hicieron mucho pero mucho daño”, concluyó Balza.

El entonces mayor Barreiro fue uno de los iniciadores de la sublevación de Semana Santa de 1987, al negarse a concurrir a sede judiciales por delitos de la dictadura. Durante el proceso militar fue uno de jefes de la inteligencia en el campo de concentración de La Perla, en Córdoba, uno de los tres centros clandestinos más grandes de la Argentina.

Audio completo de la entrevista

Martes 3 de diciembre de 2013