“Hoy Roma está paralizada y toda la gente está en sus casas”, explicó María Dougherty, cónsul argentina en Italia

En comunicación con Gustavo Sylvestre, la diplomática argentina en Roma contó cómo vive la ciudad tras la emergencia dictada por el gobierno italiano por la pandemia del coronavirus, que obliga a los ciudadanos a permanecer en sus residencias para evitar el contagio.
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“Primero se hizo una concientización y salió en todos los medios el responsable de protección civil italiana y llamó a cambiar por unos días el modo de vida, y que las personas se queden en sus casas. Se suspendieron escuelas, universidades, espectáculos públicos. No hay negocios abiertos, y solo lo están los supermercados y farmacias y hay colas para entrar manteniendo más de 1 metro de distancia entre los clientes. Hoy Roma está paralizada y toda la gente está en sus casas”, comentó desde la capital italiana la cónsul argentina María Dougherty,

“Desaparecieron las multitudes de turistas, y los tours y hay una paz y una quietud impresionante. Todos los ciudadanos acatan, porque han comprendido luego del drama en el norte, que es infernal el efecto multiplicador del contagio, porque mínimas gotitas que se pueden posar en la cara, en el pelo o en la ropa quedan activas por 9 horas, y luego uno se toca la cara, los ojos y la boca y queda contagiado”, indicó.

Desde el miércoles, en Italia se precisa una declaración jurada (autocertificazione) para transitar por las calles de cualquier ciudad donde se declare que se deja la residencia para hacer las compras en el supermercado o para ir a la farmacia, para ir a trabajar o por motivos de salud. Las fuerzas de seguridad aplican multas y arrestos para quien infrinja estas restricciones.

Viernes 13 de marzo de 2020