El “odio de género”, y el asesinato de Nicole, la joven estudiante chilena

El médico psiquiatra Enrique De Rosa explicó en Mañana Sylvestre por Radio Del Plata algunos de los posibles disparadores que llevaron a Lucas Azcona a ultimar a la joven estudiante chilena Nicole Sessarego Bórquez. Indicó que el “odio de género” puede ser una característica particular del asesino pero no una patología, aunque sí podría haber algún delirio misogínico en el asesino, posiblemente originado por la conflictiva relación que mantenía con su madre.

“En medicina lo que existe es una descripción sintomática, la misoginia que es el odio a la mujer, que es una tendencia pero no es en sí misma una patología como podría ser una demencia o esquizofrenia. Existe una característica que tienen algunos delirios, como el delirio misogínico, que están centrados en el odio paranoides, sentirse perjudicados por alguien, en este caso la mujer. Es una descripción, pero no una patología”, precisó el médico psiquiatra Enrique De Rosa, sobre el procesamiento con prisión preventiva que dictó el juez Luis Zelaya sobre Lucas Azcona, el posible asesino de Nicole, la joven estudiante chilena.

El magistrado calificó el delito como “homicidio calificado por odio de género”, y en el escrito remarcó que el acusado “actuó con un claro sentimiento de animadversión –concretizado en el odio– hacia el género femenino”.

Respecto del caso, el psiquiatra indicó que “el asesino puede tener una predilección especial por ciertas víctimas, establecer un territorio de caza y una búsqueda predeterminada que puede tener que ver con un lado inconsciente y psicológico del individuo, relativos a su pasado. Hay varios datos informados mediáticamente que hablan de una relación conflictiva con la madre, que eso sí tendría que ver con la posibilidad de que él haya focalizado en mujeres,y en ciertas situaciones de poder”.

En este sentido, el especialista descartó la posibilidad de que Azcona haya premeditado el asesinato, debido a las “alteraciones orgánicas” y al “bajo nivel intelectual”, del asesino.

“Este muchacho tenía una seria de alteraciones orgánicas y cerebrales, que en realidad hacen difícil la posibilidad de que sea un delincuente organizado y que premedita”, sostuvo.

En Azcona, “hay un bajo nivel intelectivo. La duda es si no se parece mucho más a un cazador organizado, que goce de la preparación (del asesinato) versus un sujeto que goce de la persecución y la pulsión más ligada a la incapacidad de control”. Y el psiquiatra parece inclinarse por esta última posibilidad.

Miércoles 26 de noviembre de 2014