“En Avellaneda todo es caso juzgado a los caprichos e intereses de Vicentin”, indicó Huber Cracogna

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Huber Cracogna es periodista y vive en Villa Ocampo, distante 80 kilómetros al norte de Avellaneda, en la provincia de Santa Fe. Cracogna conoce a fondo la historia de la empresa y el protagonismo que tuvo en la vida social y política de la provincia, y también sus redes oscuras de poder, de las que se nutrió para lograrse sus objetivos de expansión.

“Vicentin es una gran empresa que ha comenzado con un grupo familiar, que ha apostado mucho a la producción. Pero como todos en este país, algunos segmentos políticos lo han invitado a participar desde esa puerta oscura, esas manchas que tenemos en nuestra historia, y Vicentin no dejó de participar al igual que otras como Ledesma en la provincia de Jujuy”, comentó Cracogna en el aire de Radio 10.

En conversación con Gustavo Sylvestre, el periodista expresó que Vicentin “forma parte de las 7 cerealeras más grandes de la Argentina, cuya actividad económica es la responsable de generar la mayor cantidad de divisas que ingresan al país, por tanto tienen un elemento de presión fuerte. Siempre ha sido usado de manera extorsiva contra los gobiernos, salvo que estén dispuesto a darles lo que ellos quieren. Ejercen presión en la localidad de Avellaneda, de 20.000 habitantes, y naturalmente todo es caso juzgado a los caprichos e intereses de esta empresa”

“La incestuosa connivencia que tienen con el poder político esta gente es extraordinaria, y no lo ha tenido solo con el poder político sino con todos los poderes, desde los ´70 para acá”, precisó.

“En los ´90 hicieron una enorme zanja que atraviesa toda la provincia de este a oeste, bien en el norte. Con esa zanja se desagotaron un millón y medio de esteros de unos 80 centímetros de agua. Eso tenía una regulación de las napas y una biodiversidad enorme. Eso costó a los santafesinos unos US$50 millones para desagotarla. Hubo un genocidio respecto a nuestra biodiversidad para recuperar lo que hoy son campos destinados a soja y algodón. Esos campos son de los dueños de Vicentin y de una entidad cuyo presidente es el mismo señor Alberto ‘Beto’ Padovani. Tienen el poder y han tenido el poder”, comentó el cronista santafesino.

Miércoles 17 de junio de 2020