“Estaría a favor de un default táctico por 155 días para evitar la cláusula RUFO”, opinó J.J. Cruces, profesor de economía

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El experto en economía y finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad Di Tella, opinó en Mañana Sylvestre sobre los posibles caminos para alcanzar un acuerdo con los hold out sin romper la reestructuración de la deuda, y sugirió reiniciar las conversaciones con el FMI para acceder a créditos blandos que brinden liquidez a nuestra economía.

“En esta situación con los holdouts, lo que más temor me da es la cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers/ derechos sobre una oferta futura), porque básicamente dice que si antes del 31 de diciembre de este año, el Gobierno hace una mejor oferta, entonces el 92% que entró al canje, puede reclamar que le emparden esta mejor oferta. Es una cláusula que voluntariamente incluyó el Gobierno argentino en 2005, para inducir a que los tenedores de bonos viejos entren al canje”, explicó Juan José Cruces, profesor de Economía y Finanzas de la Universidad Di Tella, sobre la complicada negociación que encara el Gobierno con los fondos buitres por la deuda en default.

Además remarcó que estos mismos fondos buitres “muy posiblemente también tenga bonos nuevos, y esto me da miedo. Si se negocia privadamente con los hold out, y se llega a un arreglo para anunciarlo el 1 de enero, si llegado el caso se anuncia y se paga en esa fecha, y ellos mismos podrían hacer juicio por los bonos post-canje”.

“En el extremo tomaría el máximo recaudo, y si el máximo recaudo es tener que callarse hasta el 31 de diciembre, y si el juez no permite pagar a los hold in, a los que entraron al canje, no les pago, pero que en el 1 de enero de 2015 vamos a normalizar todo, con los hold out y los hold in. En un extremo estaría dispuesto a hacer un default táctico por 155 días hasta el 1 de enero para no poner en riesgo esta cláusula RUFO”, opinó Cruces.

Una nueva relación con el FMI

Además, en Radio Del Plata, Cruces sugirió “reiniciar conversaciones con el FMI para reestablecer una relación normal, y porque nos puede dar plata en términos más generosos para poder salvar esta transición y arreglar con los hold out”.

“No entrar al FMI tiene también costos muy ciertos, porque el dinero que vamos a pedir al mercado voluntario, lo que cobran es carísimo, y eso lo va a pagar el próximo Gobierno”, agregó.

“El FMI cobra entre 2% y 3% anual por la plata que hoy los privados cobran 11%”, indicó el economista.

Lunes 7 de julio de 2014