“Hemos perdido 20% del mercado interno desde 2015, y cerca de 20.000 puestos de trabajo”, remarcó Ariel Schale, de Pro-Tejer

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“Hay empresarios de la Unión Industrial que lloran. Hay que mirar hacia adelante, ganar nuevos mercados, tener mejoras de competitividad y los precios van a bajar”, había dicho diás atrás el ministro de Producción Francisco Cabrera y despertó el enojo de referentes de la producción nacional.

En Mañana Sylvestre estuvo Ariel Schale, titular de la Fundación Pro-Tejer que agrupa a distintos emprendedores del sector textil local.

“Lejos de llorar, estamos soportando y amortiguando el reclamo de todos nuestros asociados que están viendo cómo el sacrificio, el trabajo y empeño de muchísimos años y generaciones está en riesgo”, expresó Schale.

El empresario advirtió que desde 2015 “hemos perdido un 20% del mercado interno” y lo relacionó la caída del poder adquisitivo de los salarios.

“El nivel de actividad se pierde principalmente por la caída de la demanda, producto del deterioro del poder adquisitivo de la población, porque la gente no tiene plata. Cuando no se vende hay poco para hacer y hay un ajuste que se da básicamente en los puestos de trabajo y ya se perdieron cerca de 20 mil empleos”, reconoció.

Schale desmintió que el sector no sea competitivo, por el contrario destacó las inversiones, la tecnología y los recursos humanos que tiene la industria nacional producto de “generaciones” de trabajo.

En Radio 10 habló de cuestiones estructurales que dificultan el desarrollo textil y enumeró: “Tenemos en Argentina la carga fiscal, la tasa de interés y el costo de energía más alto del mundo. Tenemos un sistema financiero totalmente subdesarrollado, carísimo, raquítico y que nos brinda muy malos servicios a precios altos”, dijo y acotó a la logística del país y la industria de los juicios laborales como puntos negativos para el crecimiento de la producción.

“La vida diaria es un tren fantasama para todos los industriales. Esos costos no los deciden el empresario industrial y la suma llega a precios no competitivos al consumidor. Es una agenda que se tiene que resolver y no es culpa de los empresarios, que somos víctimas de estas cosas”, finalizó.


Viernes 9 de marzo de 2018