“La caída de la Bolsa del martes reflejó una creciente desconfianza sobre el rumbo de este plan económico”, afirmó Marcelo Ramal

El martes 14 fue una jornada negra para la Bolsa de Comercio de la ciudad de Buenos Aires: se produjo la caída más fuerte en 5 meses (4,1%). Ayer, en uno de los periódicos partidarios, Marcelo Ramal escribió una nota sobre esta caída. La tituló “Un martes negro en el país amarillo”. En diálogo con Mañana Sylvestre el dirigente del FIT explicó que “esto tiene que ver con que el diario de finanzas Ámbito Financiero indicó que `el Merval tuvo un martes negro`, recordando aquel martes negro que hace 10 años inició la gran crisis financiera internacional, que tuvo lugar con la caída de Lehman Brothers y demás. En principio esta relación parece una exageración, pero en toda exageración hay una lupa que se apoya sobre algo de verdad”.

“En este caso me preocupé por destacar qué elementos de verdad hay en este parangón –explicó Ramal-. Por lo pronto algunos dicen cono mucha lógica que se retiran fondos de la Bolsa para ponerlos en las letras del BCRA, ya que el Gobierno llevó el rendimiento a casi el 30% anual. Nada hay más redituable en la Argentina que colocar el dinero en estas letras”.

Ramal invitó a mirar qué hay detrás de esto: “Por un lado es evidente que el BCRA levanta la tasa por el temor creciente a que esas letras no se puedan renovar en algún momento. Hoy tenemos una deuda del BCRA que representa casi el 130% de la circulación monetaria. Es decir que el banco debe un 30% de todas las monedas y depósitos corrientes que están dando vueltas. Y el otro dato escalofriante es que en la medida en que el tipo de cambio está planchado, cuando hablás de una tasa del 30% en pesos estás hablando de un costo de deuda que en dólares es casi el mismo. Entones para una deuda que hoy tiene el BCRA de U$S 66 mil millones equivalentes, estamos hablando de un costo de reciclar esa deuda de alrededor de U$S 20 mil millones anuales… Entonces cuando la Bolsa se cae y la plata se va a las Lebacs, por una lado está reflejando este mayor rendimiento, pero por otro refleja la creciente desconfianza de adónde va este plan económico”.

Bicicleta en vilo

El dirigente del FIT y economista alertó que “se está pesando en reciclar la deuda del BCRA cargando U$S 20 mil millones anuales, en un país que aparte incrementó su deuda en más de U$S 100 mil millones en el último año y medio. Por otro lado la tasa de interés de los bonos a 10 años en EEUU está subiendo. Eso quiere decir que hay capitales que van a pensar en dejar de hacer la bicicleta financiera en Argentina y retirarse de los mercados emergentes. Si esto ocurre, ¿adónde irá la economía macrista, que está fundada casi exclusivamente en esta bicicleta…?”.

Para Ramal “esto no tiene futuro. Están tratando de crear una nube de confianza básicamente anunciando paquetes de ajuste. Les dicen `señores quédense en la Bolsa porque vamos a derogar derechos laborales, vamos a ajustar a las provincias…`. Pero esta economía está fundada en un endeudamiento creciente, en un mundo donde los flujos de capitales pueden concurrir un año y medio a la Argentina, pero también pueden retirarse rápidamente… Para quedarse exigen ajuste; pero tal vez ni los ajustes sean suficientes”.

Círculo explosivo
“La tasa de 30% anual es una tasa de quiebra. Además hay un círculo vicioso que tiene que ver con lo siguiente: cuantos más dólares se atraen, más se plancha el tipo de cambio; y cuanto más se plancha el tipo de cambio, mayor es el valor en dólares de esta bola de nieve del BCRA. Es decir que estamos efectivamente en un círculo explosivo”.

Para el dirigente del FIT “lo de controlar la inflación es el argumento superficial. Porque el tema de fondo tiene que ver con el pánico que tienen a que suba la tasa de interés internacional y entonces se retiren capitales de la Argentina. Entonces el mensaje de Sturzenegger es el siguiente: `señores sigan con la bicicleta en la Argentina, porque aunque es insegura, todavía les podemos dar un rendimiento más atractivo que el que puede darle un mercado del hemisferio norte`. Ahora, ¿cuál es el costo? Esto provoca desequilibrios enormes en la economía. Y por supuesto crea la presión de controlar el único precio que en definitiva les importa, que es el del trabajo y las jubilaciones. Entonces la otra llave para tratar de evitar una fuga de capitales es un ataque al mundo del trabajo que estamos viviendo por otra vía”.

Viernes 17 de noviembre de 2017