La columna de Daniel Molina: La indignación como germen de los autoritarismos

Daniel Molina analizó la realidad actual de la Argentina y del mundo, atravesados ambos por la lucha de relatos entre poder y contrapoder, en una pelea por el apropiamiento discurso de la realidad política.

“Vivimos un gobierno de 12 años, con 2 etapas, la de Néstor Kirchner y la de Cristina, y vimos una alta conflictividad política sobre todo en la lucha de relatos, entre fundamentalmente el gobierno por un lado, y el Grupo Clarín por el otro, y muchas líneas menores. Si bien el gobierno lo alentó y lo soportó, es una línea mundial porque Obama le está pasando lo mismo en términos de medios con el Grupo Fox News, y en términos políticos con la oposición salvaje de los republicanos”, precisó Molina.

Molina remarcó un cambio en política global que él ubica desde la salida de Aznar en España, y donde la aceptación de los gobiernos democráticos atraviesa por ciclos cada vez más cortos, y de más disputa discursiva,

“Antes era muy común que cuando alguien ganaba una elección no solamente había 100 días en los que todo el mundo aceptaba al nuevo gobierno, sino que los primeros años, contaban con cierto consenso. Y hoy un gobierno gana y a los 15 días tiene una oposición salvaje”, detalló.

“Se alienta mucha a la indignación, porque todo lo que hace un gobierno o un funcionario está mal visto. En este sentido hay búsqueda de culpables, de que alguien tiene que pagar, como un chivo expiatorio. Esto llevó a cosas terribles en la humanidad, como fue la época de la Inquisición, o los campos de concentración de los nazis”, agregó el periodista en Radio Del Plata.

“Paga mucho ser la persona indignada, porque hay una frase de Marshall McLuhan, que dice que la indignación moral es la estrategia que tienen los imbéciles para parecer dignos. Parece que demostrado indignación por lo que pasa en el mundo y te transforma en la moral en sí. Ellos son parte del problema y no la solución”, dijo y agregó que “la indignación es la madre de los autoritarismos”.

Para Molina hay mucha indignación que en cierta medida es irracional, que no tiene objeto, y es caldo de cultivo para la victoria de “los más vivos por sobre los mejores”.

“Estamos viviendo una época de inestabilidad, y creo que va a haber un cambio en la democracia mundial muy groso. Está terminando la etapa del consenso democrático, pero hacia adónde vamos no lo sé”, cerró.

El audio de la columna de Molina

Jueves 16 de julio de 2015