“La decisión del Gobierno es perfecta porque Vicentin iba a la quiebra”, refirió Ramón Acosta,de la CGT Reconquista

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Una virtual grieta ideológica y política se abrió en torno a las ciudades santafecinas de Reconquista y de Avellaneda, tras la decisión del Gobierno de Alberto Fernández de estatizar la compañía cerealera, agobiada por las deudas que mantiene con la banca pública, y con entidades internacionales.
En Mañana Sylvestre opinó sobre el caso el referente de la CGT en la ciudad de Reconquista, Ramón Acosta quien subrayó la adhesión mayoritaria que a su juicio tiene la medida entre los trabajadores de la compañía.

“Esta medida que toma el Gobierno nacional con respecto a la intervención previa a este proyecto de expropiación, los trabajadores que están directamente relacionados con el grupo lo ven con buenos ojos. Nosotros apoyamos esa decisión del gobierno nacional”, remarcó y tomó distancia de las marchas de protestas producidas esta semana tras la confirmación de la expropiación de Vicentin.

“Acá hay otros intereses porque quienes armaron la movida con el intendente de Avellaneda junto con el senador provincial de Avellaneda fueron punteros radicales que apoyaron siempre las políticas de Macri. El interés pasa por ahí, para defender otros intereses, que no precisamente son los intereses de los trabajadores y de toda la región en general”, expresó.

“De los que cometieron delitos se encargará la Justicia, lo que pretendemos es que se garantice la seguridad de los puestos de trabajo, que se pague la deuda que tiene con los proveedores y también con la banca nacional. La decisión del Gobierno es perfecta porque en estas condiciones Vicentin iba a la quiebra. Y lo que pretendemos es que no se venda a una empresa extranjera”, sentenció Acosta.

Sobre la difícil situación que enfrenta la agroexportadora, el dirigente gremial sostuvo en Radio 10:
“A los productores y cooperativas les han dejado de pagar y quedaron en bancarrota. Los trabajadores aceiteros todavía no pudieron cobrar íntegramente sus haberes, premios y bonos que quedaron pendientes de pago. Hay trabajadores textiles que están suspendidos. Desde que empezó la pandemia están trabajando un 40 o un 50% de una de las plantas. Los trabajadores están viviendo una incertidumbre como todos”.

Viernes 12 de junio de 2020