La reacción de Leo García en arteBA: ¿Arte o descontrol?

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Estupor, sorpresa y hasta susto vivieron los concurrentes al encuentro arteBA Remix realizado en La Rural de Buenos Aires, cuando el cantante Leo García irrumpió a los gritos y tirando al piso copas de un stand de una conocida marca de champagnes.

“Hice una performance artística, quiero pedir disculpas si se asustó alguien. Hubo amigos que pensaron que yo me había cortado las manos y no, los vasos eran de plástico. Lo hice sabiendo que no le iba a hacer daño a nadie. Era mi modo de manifestar el arte recordando a artistas como Alberto Greco, Marta Minujin, Alejandro Urdapilleta…”, había dicho el artista.

“Me encantó tirar todas las copas de plástico. Tuvo una repercusión en las redes y ahora quiero que en el próximo arteBA se saque otro artista. Igual, soy un bebé de pecho a comparación de lo que se hacía antes. Greco tiraba ratas en medio del público. Eso sí que irrumpía muestras o eventos sociales… Me sentí como un Chano descontrolado“, dijo García.

Para determinar si realmente fue arte efímero o un rapto de locura, en Mañana Sylvestre conversamos con dos referentes del mundo del arte, como el escultor Carlos Regazzoni y el crítico Daniel Molina.

“Lo que hizo no es arte, porque el arte es la consecuencia del talento, el desafío, la denuncia y la belleza. Porque si no hay belleza no hay arte, por más que haya desafío, y tezón”, expresó Regazzoni.

“Entonces cualquiera cosa como denuncia, ataque locura o arrebato publicitario sería arte y no es así”, acotó el artista en Radio Del Plata.

De todos modos, Regazzoni comentó extraños casos de expresiones artísticas como la del artista conceptual Piero Manzoni, quien en 1961 dijo que “todo era arte, envasó la caca en latas”, cuya obra se denominó “Mierda de artista”.

Luego, fiel a su estilo llano y directo, Regazzoni deslizó con humor: “El boludo este quería tomar champagne gratis”.

Me parece que el origen de esto no fue arte, y después lo justificó”, dijo por su parte, el crítico Daniel Molina.

“Me negaría a creerle (a García), pero le pediría que la próxima vez trate de cuidar a la gente, porque se asustó mucho. Los conceptos sobre qué puede ser arte y no, hoy están corridos. El arte no tiene límite, pero tiene que tener un contexto y un sentido a ser decodificado”, expresó el escritor en diálogo con Gustavo Sylvestre.

A pesar de las críticas, Molina entendió la reacción de García, porque “yo tuve ganas de hacer eso”, y criticó el trato “humillante” que a veces se da en los stands en ferias de arte, donde hay que hacer largas colas “por una simple copita, donde no te dan ni dos dedos de champagne”.

Audio de la entrevista a Regazzoni

Audio de la entrevista a Molina

Viernes 20 de mayo de 2016