“Lo que está detrás de las pruebas Aprender es el objetivo de mercantilizar y privatizar la educación”, aseguró Sonia Alesso

Comenzó con mucha polémica la evaluación Aprender a nivel nacional. “La polémica tiene que ver no solo con la prueba en general, sino con el planteo educativo. Lo que estamos discutiendo es el proyecto educativo. Que quede claro, porque normalmente se simplifica el tema –enfatizó Alesso en comunicación con Mañana Sylvestre-. Los docentes no estamos en contra de la evaluación. Nunca lo estaríamos, porque forma parte del proceso de enseñanza- aprendizaje que llevamos adelante todos los días”.

“Lo que estamos planteando es que este dispositivo en el marco de este proyecto educativo que tiene que ver con el ajuste, que tiene que ver con la subejecución del presupuesto está enmarcado en un proyecto educativo más general impulsado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) -destacó Alesso-. Es decir, no están realizadas por pedagogos, por expertos, por especialistas, sino que tienen como objetivo rankear a los países en función de la mercantilización y la privatización de la educación”.

“Una de las cuestiones es que este modelo está extendido en el mundo –continuó la titular de CTERA-. Las personas o la prueba PISA es una prueba llevando adelante por la empresa Pearson, que es una multinacional dedicada al comercio de la educación. Lo que planteamos es que este tipo de pruebas estandarizadas al servicio de la OCDE no constituyen una medición de la calidad educativa sino que lo que quiere es entrar en algo que nosotros ya pasamos en los años 90, que es establecer un ranking, cuyo resultado ya sabemos cuál va a ser y qué es lo que va a anunciar Finocchiaro: que las evaluaciones estuvieron muy mal, que los maestros no saben nada, que la escuela pública no sirve, y por tanto buscarán mercantilizar y privatizar la educación. Este es el objetivo. Y lo que queremos es desnudar esto”.

Negocio millonario
“No nos oponemos a las evaluaciones –remarcó Alesso-. Creemos que hay que medir y evaluar para mejorar. La evaluación es un dispositivo que no se separa del dispositivo enseñanza-aprendizaje. Pero estamos seguros de que servirá para otro motivo –y de hecho es lo que está sucediendo en otras partes del mundo-; si buscan quiénes hacen las pruebas PISA, cuál es el objetivo de las empresas que mercantilizan la educación, quiénes son los grupos de empresas que están en la OCDE…, lo que se descubre ahí es un gran comercio mundial de mercantilización y privatización de la educación. Es un negocio millonario en el mundo que no solamente tiene que ver con la privatización entendida como nosotros la entendíamos hace unos años, sino con un comercio internacional muy fuerte”, apuntó Alesso.

“Lo que normalmente se anuncia es que los resultados de las pruebas estarán para febrero o marzo. Y seguramente en febrero, en la fecha en que estemos discutiendo paritarias salariales, el gobierno va a hacer lo que hizo el año pasado…”, indicó la secretaria general de CTERA.

“Quiero aclarar que el año pasado se hicieron las evaluaciones –continuó Alesso-. ¿Y qué pasó con los resultados de las pruebas? Porque se supone que si uno hace una medición, uno establece políticas educativas en base a ellas… Si no, es una medición permanente. Uno evalúa en cualquier institución para que eso produzca un resultado y redunde en mejor educación…”.

Miércoles 8 de noviembre de 2017