Tiempo Argentino: “Martínez Rojas demostró ser un farsante y patotero que atenta contra la libertad de prensa”, dijo Javier Borelli

Consultado sobre la reaparición mediática de Mariano Martínez Rojas y el accionar de algunos medios que lo presentan como una suerte de “héroe”, Borelli indicó que “en la cooperativa lo vivimos con bastante preocupación e inquietud. Martínez Rojas para nosotros no es como se lo presenta ahora, ni siquiera es un empresario o ex dueño -ya que nunca pudo probarlo en ninguna instancia, ni judicial ni ante el Ministerio de Trabajo-. Además a esta persona que el 4 de julio sacó por la fuerza a compañeros, rompió la redacción, entro y salió custodiado por la policía, nos preocupa que se lo quiera blanquear como un arrepentido que pide protección, cuando en realidad somos nosotros los que desde hace un año estamos con una guardia de Prefectura en la puerta de la redacción para preservarnos de la patota de él que quiso romper las instalaciones de la cooperativa que con tanto esfuerzo mantenemos”.

“Y que encima se trate de manchar el trabajo que hacemos diciendo que en realidad nos financia alguien -continuó Borelli-, o planteando cosas como que aquella madrugada hubo un micro de gente de La Cámpora que entró a romper…, también nos preocupa mucho, siendo que la causa por el ataque hace un año que está frenada porque ningún juez federal se anima a investigar”.

El pasado 4 de julio se cumplió un año desde el ataque al diario: “Las distintas pruebas fehacientes que existen sobre quién es Martínez Rojas, las aportamos nosotros. Cuando él tuvo que ofrecer algún tipo de demostración de su presunta condición de dueño, no se presentó a la Justicia, o bien presentó unos papeles que tenían fraguada la copia ante la Inspección General de Justicia. Es decir, no hay ningún título documento que acredite la titularidad del medio –enfatizó Borelli-. Esta persona hasta hoy no ha demostrado nada, entonces que algunos medios le den espacio y se le ofrezca una suerte de alfombra roja para decir cualquier cosa, nos tiene consternados”.

Por ahora Martínez Rojas ha demostrado ser es un farsante y un patotero –continuó Borelli-. Esas son las únicas cosas que están probadas. Nosotros fuimos contando todas las causas que tenía iniciadas -la causa por estafas en la compraventa de autos de alta gama, estafas al Grupo Fénix cuando quiso hacer espectáculos, y ni que hablar de los ataques con las características que dijimos, que efectuó con mucho amparo de ciertos sectores del poder de esos que no cambian de gobierno a gobierno”.

Respecto de los colegas que dan crédito a los dichos de este personaje, Borelli señaló que “una de las primeras condiciones como periodista tendrá que ser chequear la validez de la fuente; y sobre todo no recargar el peso de las pruebas en las víctimas. Hemos escuchado colegas que el preguntan a este individuo cómo se sostiene Tiempo Argentino…, cuando nuestra cooperativa desde hace un año que periódicamente le viene contando a sus lectores cómo se financia: el 70% de los ingresos viene de los lectores, cosa que nos tiene súper orgullosos. Entonces que ahora se nos quiera ensuciar desde esos micrófonos que sabemos que tienen amplia llegada, nos preocupa y nos parece que hay algo más detrás de todo esto”.

Borelli destacó que en todo este proceso la Justicia jugó un rol importantísimo: “Cuando comenzó la causa, primero quiso intervenir un juzgado de la Ciudad, donde ciertos sectores de este oficialismo permanente que integran algunas fuerzas de seguridad e inteligencia tiene incidencia; y quisieron vender ese ataque a la libertad de expresión como una intrusión simple… Tuvimos que demostrar y probar que lo que se había hecho era un intento de interrumpir un medio de comunicación para que pase a un juzgado federal. Y en dos oportunidades dos jueces distintos rechazaron seguir investigando. Por eso la cauda hoy duerme en la Corte y no avanzó nada. Quiere decir que ahí también se lo está protegiendo”.