“Me preocupa que bajemos los brazos, y que la gente se sienta sin perspectivas”, dijo Marcelo Margni, obispo de Quilmes

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El obispo auxiliar de Quilmes Marcelo Margni, conocido por los feligreses como el Padre Maxi, sufrió un violento robo este domingo en la zona de Bernal, cuando motochorros robaron su vehículo, llevándose además pertenencias personales y sacerdotales, entre ellos el báculo pastoral.

“Esta vez me tocó a mí lo que a muchos les pasa cotidianamente. Nunca me había pasado después de trabajar durante años en la zona, pero soy testigo del deterioro de la seguridad en el Conurbano y la falta de trabajo deteriora la cuestión social”, expresó en Mañana Sylvestre, el obispo Margni.

“Fue todo tan violento y el muchacho estaba muy nervioso, entiendo que estaba bajo el efecto de drogas. Los ornamentos de obispo estaban dentro del auto, y cuando se lo lleva se lleva mis pertenencias, la mochila con la computadora y el celular”, explicó sobre el robo.

Más allá del mal momento vivido, el sacerdote destacó el “hermoso pueblo” con el convive día a día en el sur del conurbano bonaerense, y apuntó contra la “grieta política”, que a su juicio alienta la estigmatización y la división de los argentinos.

“El discurso de que son todos chorros hace mucho daño. El problema de la grieta es que si dividimos no se puede lograr mucho”, dijo.

Agregó que “lo que más miedo me da en este momento es que le pegue en la autoestima personal de nuestra gente, y sobretodo en la autoestima social, o comunitaria, esto de pertenecer a un sector social que no sirve, que son vagos, planeros. Esto me molesta mucho”.

En el final acotó: “Me preocupa que bajemos los brazos, y que la gente se sienta sin perspectivas ni caminos, que perdamos el entusiasmo, para sumarse a proyectos”.

Miércoles 3 de octubre de 2018