Monseñor Fernández: “Está claro que no todo se resuelve con la libertad del mercado, y estas cosas molestan a algunos”

Compartir

Días atrás atrás El Vaticano dio a conocer la nueva encíclica social del Papa Francisco que lleva el título “Fratelli Tutti” (Hermanos todos), el tercer documento de este estilo difundido por el pontífice desde su consagración como máximo referente de la Iglesia Católica.

El texto escrito por el Pontífice durante el inicio de la pandemia en el mundo, ahonda sobre temas de profunda naturaleza social y política, con serias críticas al capitalismo económico y donde destaca la búsqueda del diálogo y la solidaridad, y el rechazo a toda guerra.

En charla con Gustavo Sylvestre en Radio 10, detalló los puntos principales de la encíclica social monseñor Víctor Manuel, actual Arzobispo de la ciudad de La Plata.

“Frente a los que quieren sustituir la política con la economía, el Estado con las finanzas, el Papa reivindica la necesidad imperiosa de que la política que debe guiar los procesos. Y en el punto 168 dice: ‘El mercado solo no resuelve todo aunque otra vez nos quieran hacer creer ese dogma de fe neoliberal'”, destacó el religioso argentino sobre el texto papal.

“A ese dogma de fe del derrame, el Papa le llama pensamiento pobre, repetitivo que propone siempre las mismas recetas ante cualquier desafío”, refirió y acotó que “la fragilidad de los sistemas mundiales frente a la pandemia evidencia que no todo se resuelve con la libertad del mercado, y estas cosas molestan a algunos”.

El arzobispo platense cuestionó a algunos medios periodísticos que calificaron a la encíclica como una expresión del “pobrismo del Papa”. “Lo que Francisco propone no es subsidios para todos sino trabajo para todos, ese su gran tema porque su idea es promover al ser humano”, expresó.

Consultado acerca de las resistencias que aparecen ante el impuesto a las grandes riquezas impulsado por el Gobierno, Fernández defendió el proyecto y cuestionó la falta de solidaridad de los sectores más poderosos porque “no se les cae una”.

De vuelta sobre la última encíclica, el religioso destacó que “el primer gran eje es la dignidad inmensa e inviolable de todo ser humano más allá de donde haya nacido” y en materia de migración celebró el “acento fuerte en la igual dignidad de todos los seres humanos” independientemente del lugar de nacimiento.

“El Papa habla de un amor universal, que le hace espacio al otro, al que está tirado al lado del camino, que promueve al último y que levanta al caído”, indicó.

Lunes 5 de octubre de 2020