Para Verbistky, hubo responsabilidad “por acción u omisión de los gobiernos provinciales en la crisis policial y los saqueos”

El reconocido periodista y titular del CELS cuestionó en Mañana Sylvestre la decisión de varias provincias de delegar “la conducción política” de las fuerzas policiales en manos de la propia institución policial, a las que ligó con “redes de ilegalidad y en complicidad con delitos graves como el tráfico de sustancias de consumo prohibido”.

“Me parece que son partes de una crisis de una forma de descomposición de una forma de gobierno de la seguridad. Hizo crisis fundamentalmente en tres provincias, en Córdoba, Santa Fe y Tucumán. El gobierno de la delegación basado en la delegación de la conducción de la propia institución policial y la participación de las fuerzas de seguridad en redes de ilegalidad y en complicidad con delitos graves como el tráfico de sustancias de consumo prohibido, se puso en crisis por las investigaciones realizadas por la Justicia”, expresó el periodista Horacio Verbitsky, titular del Centro de Estudios Legales y Sociales.

“La forma de gobernabilidad de la institución policial, por un lado la delegación de la conducción política en la propia fuerza, y por otro lado en la participación de esa fuerza en situaciones de criminalidad hizo crisis”, insistió, al tiempo que recalcó que “el poder político no está ajeno por acción u omisión, y está implicado en esta crisis policial y en los saqueos”.

“Hay una capitulación del poder político frente a una policía que no permite el control civil y que quiere manejarse a sí misma con autonomía”, agregó.

El foco en tres provincias

Verbistky puso el acento en las gestiones de Córdoba, Santa Fe y Tucumán, lugares en el que pegó más duramente las crisis policial y los saqueos.

“En Córdoba, el gobernador De La Sota había designado a un comisario como ministro de Seguridad y eso no había pasado en otras provincias. No sólo no había control político de la institución policial, sino que había control policial de la conducción política. Y las investigaciones judiciales del fiscal probaron la participación de buena parte de la cúpula policial, especialmente en el área de drogas en el delito que tenían que combatir”, indicó.

“Tanto el ministro de Seguridad como el jefe de Policía eran discípulos formados con Carlos De Micheli, denominado Tucán Grande, condenado por delitos de Lesa Humanidad, con quien trabajaron ambos durante la dictadura”, acotó.

También cuestionó a la administración de Santa Fe, en donde “terminó procesado y detenido el jefe de Policía, el comisario Tognoli. Quedó probada la relación de la cúpula policial con las organizaciones de comercialización de estupefacientes”.

En tanto, en Radio Del Plata, habló de la situación en Tucumán, donde una investigación, “no de un fiscal federal pero sí con participación de fuerzas federales de seguridad como la Policía de Seguridad Aeroportuaria concluye con la detención del ex subjefe de la Policía de Tucumán, y el ex jefe de la principal regional, implicados en el encubrimiento y en la destrucción de pruebas del asesinato de Paulina Lebbos, la hija de un ex funcionario el gobierno de Alperovich”.

La seguridad en provincia de Buenos Aires

Verbitsky criticó la política de Seguridad desempeñaba en el ámbito bonaerense, y dijo que cuando “el año pasado la investigación de la comisión sobre el crimen de Candela Rodríguez, señaló la complicidad de sectores importantes de la policía provincial con sectores del narcotráfico y pidió al gobierno de la provincia la exoneración de medio centenar de oficiales, incluyendo al jefe de policía de aquel momento y al actual. Lejos de seguir esa recomendación, el gobernador Scioli le ratificó la confianza a esa cúpula”.

“Esa fue la política de Ricardo Casal, que es la prueba de la colonización del sistema político por las fuerzas de seguridad. En Buenos Aires es la primera vez que un agente penitenciario es ministro de Seguridad. Después se dividió el ministerio y dejó en Justicia a Casal, y nombró en Seguridad a Alejandro Granados, intendente de Ezeiza que tiene como uno de sus principales asesores a un funcionario del servicio penitenciario que fuera separado del servicio porque en la unidad que tenía a su cargo, uno de los jefes del narcotráfico tenía televisor, celulares, champagne, freezer y mujeres”, disparó.

La responsabilidad del Gobierno Nacional

Verbitsky consideró clave el rol de algunos medios a la hora de achacar la responsabilidad de esta crisis al Gobierno Nacional porque “permanente se bombardea con esas ideas y se transforman opiniones caprichosas en datos, y se transmiten como si fueran hechos comprobados. Es probable que la gente termine pensando en lo que le están induciendo a pensar de esa manera, pero esa no es la realidad”.

Dijo que se ataca al administración nacional porque “no envió a Córdoba las fuerzas federales que el gobernador no había pedido. Esa ha sido la línea de interpretación”.

Audio completo de la entrevista

Lunes 16 de diciembre de 2013