Binner reacomoda el tablero y la UCR piensa en otra concertación

El 14 de junio se acerca. Es la fecha límite que marca la ley electoral para inscribir alianzas electorales, y las tensiones entre radicales y socialistas se han acrecentado en las últimas horas y han puesto al borde la ruptura a la alianza de palabras que venían armando Binner y Alfonsín.
Hermes Binner, tras el triunfo de su delfín Antonio Bonfatti en las primarias santafesinas, se ha parado en el centro de la escena y quiere ser el que mueva las piezas del armado nacional, de un frente posible entre socialistas, radicales, Proyecto Sur, el Gen y el partido de Luis Juez. Pero excluye al peronismo disidente de la Provincia de Buenos Aires.
Anoche, en Córdoba, al lanzamiento de la campaña a gobernador de Luis Juez estaban invitados los referentes de estas fuerzas, menos Ricardo Alfonsín. Margarita Stolbizer no podía llegar, y el gobernador santafesino le ofreció poner a disposición el avión de la gobernación para que se traslade. Quería la foto con todos, pero el tiempo les jugó una mala pasada y la misma no se pudo concretar.
Stolbizer fatigó por estas horas su celular en conversaciones con Binner. Pero no le termina de quedar claro si el gobernador está dispuesto a jugar a fondo o sólo quiere ganar tiempo para acercar a los radicales al frente sin el peronismo disidente. Y dejarlos a ellos, en la necesidad extrema, a último momento de tener que jugar políticamente de manera testimonial en algo que Stolbizer no está dispuesta a hacer. Si no va en serio, me quedo en mi casa, dijo la diputada. Algunos en el Gen ya quieren lanzar su candidatura a gobernadora en la Provincia de Buenos Aires.
Los radicales estallaron de bronca al ver a Hermes Binner levantarle la mano a Luis Juez en Córdoba. Dice que está con nosotros, pero va a Córdoba a levantarle la mano a Luis Juez, no a Oscar Aguad… justo Juez que nos putea en todos los idiomas posibles, vociferaba anoche un encumbrado operador del radicalismo.
Los radicales creen que Hermes Binner no quiere jugar fuerte,en serio y a lo grande. Ellos -por los socialistas-quieren armar una lista testimonial, no pelearse con el gobierno nacional y garantizarle a Bonfatti, si gana, cuatro años de tranquilidad en Santa Fe… Y nosotros queremos ir por el gobierno, afirma el encumbrado operador radical.                                                                             La verdad, está todo mal hoy por hoy. Ahora la pelota está en el área de Binner, nos llamaremos a silencio y veremos que contestan.
¿Que hará el radicalismo? Hará una amplia convocatoria nacional a distintos sectores políticos, sociales y empresariales para ver si están en condiciones de recrear un espacio opositor, y después verán como sigue la historia.
Ya la semana pasada se había producido el primer cortocircuito en el armado electoral entre Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez por las declaraciones de éste sobre como debería ser un armado político alternativo al oficialismo. Alfonsín se molestó porque creyó notar que le estaban marcando la cancha. Los condicionamientos de Binner en las últimas horas, que se puso en el centro de la escena como el gran armador del espacio, terminó de sacar de quicio a los radicales.