Peritaje de Gendarmería en caso Nisman: “Es bastante descabellado lo que plantean”, dijo Irina Hauser

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“Ayer terminó de trabajar la junta interdisciplinaria que había pedido el fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini, y una junta integrada por 28 especialistas de Gendarmería. Se llega a una conclusión diametralmente opuesta a la que había arribado la junta médica y la junta criminalística convocada por la Corte Suprema con peritos oficiales”, comentó Irina Hauser en conversación con Gustavo Sylvestre sobre la última pericia realizada y que concluye en la hipótesis del asesinato del ex fiscal de la UFI-AMIA.

En la pericia realizada por especialistas forenses y criminalísticos aportados por la Corte Suprema se coincidía en que no podía haber otra persona en el baño al momento de la muerte de NIsman. Y el informe presentado por peritos de la Gendarmería no solamente dice que había alguien más sino que eran dos las personas, que uno lo sostenía y que otro accionó el arma que le había entregado a Alberto Nisman, el técnico informático Diego Lagomarsino, único imputado en la causa.

“Es bastante descabellado lo que plantean”, dijo Hauser y aseguró que la nueva pericia tiene tintes “payasescos”.

“Pasamos de una pericia que dice que no hay ni un indicio de homicidio a una que dice que hubo 2 homicidas, que acomodaron el cuerpo y borraron las huellas. Hay cuestiones no resueltas po ejempló cómo salpicó la sangre y el suero de Nisman, habiendo dos personas interpuestas y recordemos que estaba la puerta del baño trabada por la cabeza de Nisman. Son cosas inexplicables como así también cómo entraron y cómo salieron estas personas si estaban trabadas las puertas por dentro del departamento del fiscal”, indicó la periodista.

Además, se refirió en Radio 10 al hallazgo de ketamina en el hígado del ex funcionario judicial, una droga social usada como alucinógeno que en usos hospitalarios funciona como anestesia para intervenciones quirúrgicas breves .

“La hipótesis es que le dieron ketamina para adormecerlo y dejarlo atontado. Pero para ellos le tenés que dar una gran cantidad y eso se da con una inyección, pero Nisman no tenía ningún rastro de una inyección, no había una pinchadura en su cuerpo. Además no se detectó ketamina en la sangre sino en el hígado, con lo cual puede decir que lo había tomado hace rato y pudo haberse ido el efecto”, sentenció.

“Lo único que quieren decir es que lo mató el gobierno de Cristina Kirchner”, finalizó Hauser.

Jueves 21 de septiembre de 2017