«Que dejen en libertad a estos asesinos sería imperdonable», sostuvo Sara Osatinsky, sobreviviente de ESMA

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Sara Solarz de Osatinsky tiene 82 años y vive desde hace en Suiza, y es viuda del militante Marcos Osatinsky. Es una de las sobrevivientes del centro clandestino de detención instalado en la Escuela de Mecánica de la Armada donde participó en una enorme cantidad de alumbramientos de detenidas en dicho predio.

«Es un momento muy difícil y terrible para nosotros. Pensar que dejen en libertad a estos asesinos eso es imperdonable», aseguró y agregó que «da miedo que estos personajes» recuperen la libertad.

Osatinsky estuvo en la denominada «Pequeña Sardá» de la ESMA donde numerosas mujeres detenidas en la clandestinidad dieron a luz a hijos que luego fueron apropiados por los represores, y en un plan sistemático de robo de bebés determinado por la Justicia.

«Estuve en 14 partos, y estaba allí (Jorge Luis) Magnacco, que era el médico que sacaba a los chicos. En la ESMA lo que pude llegar a hacer -porque era todo terrible-, fue sacar los nombres de los chicos nacidos de las madres que tuvieron esos niños. Y lo pude hacer en papelitos pequeñitos para anotar las identidades», apuntó.

Los abogados defensores de Magnacco presentaron un pedido ante la Justicia para que se le otorgue el beneficio del 2×1 al conocido como el «obstetra de la ESMA».

En Radio 10, Osatinsky recordó el nacimiento de Guillermo Pérez Roisinblit, hecho que presenció en ESMA y dejó un crudo relato. «Fue uno de los últimos chicos que vimos nacer. Era emocionante, porque en el momento del parto la mamá decía: ´Por favor,déjenmelo un rato sobre mi pecho, déjenme que sienta a mi hijo, que sienta todo esto´. Tengo todos los recuerdos de lo que pasó con los niños de la ESMA», indicó.

Los represores «no pueden estar libres, tiene que estar todos adentro y que se mueran en la cárcel», finalizó.

Lunes 8 de mayo de 2017