“Que el Estado apoye actividades como la de Ludovica Squirru en Nueva York es una afrenta muy grande”, señaló Rodolfo Sánchez

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El próximo 24 de enero la astróloga Ludovica Squirru presentará en Nueva York su libro de predicciones de “Horóscopo chino 2019” y el evento contará con el auspicio del consulado argentino en Nueva York. Rodolfo Sánchez le escribió una carta a Marcelo Giusto, cónsul argentino en Nueva York, con una serie de “preguntas” irónicas sobre las “predicciones para 2019” para quienes trabajan en el ámbito científico.

“Uno no deja de asombrarse. Uno por ahí tenía la certeza de que ciertas cosas y ajustes iban a pasar, y que íbamos a volver a otra época donde los científicos no teníamos apoyo… Pero uno no deja de asombrarse hasta dónde se puede llegar con esto”, dijo Sánchez en diálogo con Mañana Sylvestre. Y agregó: “Llevar a Ludovica Squirru a Nueva York como una actividad oficial del consulado es un cachetazo, una afrenta muy grande, porque mientras tenemos que crear sociedades cada más científicas y que tengan pensamiento crítico, que desde el Estado se apoyen este tipo de actividades es un insulto”.

“A 120 kilómetros de donde nosotros trabajamos (el Instituto Balseiro, Bariloche) se encuentra Epuyén, donde está el brote de hantavirus –destacó Sánchez-. Y algunos investigadores que están en el Malbrán están investigando un suero para dar algún paliativo a toda esta situación del contagio… Entonces, ¿qué es lo que se apoya de parte del Estado? Y esto uno lo puede extrapolar no solo a la ciencia, sino a la educación o a la salud…”.

Institutos en riesgo
Consultado sobre si tuvo respuesta del cónsul o de alguien de la embajada argentina en Nueva York, el doctor en física comento que “oficialmente no tuve ninguna respuesta del cónsul. Tuve un mensaje privado de la pareja de Ludovica Squirru, a quien no le gustó nada la carta, porque considera que estoy usando políticamente a Ludovica Squirru… Pero malinterpreta mi intención, porque tengo la postura de que cada personas es libre de pensar lo que quiera y decir lo que quiera sobre diferentes temas. Pero otra cosa es el Estado. Por eso mi carta va dirigida al cónsul, que es el responsable. Obviamente con ironía, ya que estamos con tanto ajuste, donde el 95% del presupuesto del Conicet es para salarios, ¿entonces qué hacemos con un 5% para mantener todos los institutos desde Ushuaia a La Quiaca? Los directores de los institutos están desesperados porque dicen “no voy a poder pagar los servicios, ni la luz ni el agua, ni Internet ni nada… Esa es la situación concreta en que estamos…”.

“Este año para Física en el Conicet estamos con 7 vacantes para ingresar a la carrera. Es decir que disminuye la cantidad de gente que ingresa. Eso hace que muchos jóvenes que han hecho tesis muy buenas, con artículos publicados internacionalmente…, o se da el caso de chicos que han terminado la tesis –nosotros tenemos dos situaciones de jóvenes que sacaron la beca para venir, pero a su vez estuvieron probando otras cosas por las dudas, y una se va a Canadá y a otro le salió algo en EE.UU.-. Con lo cual la juventud rumbea para otros lados buscando otras alternativas. Esto me paso a mí en parte hace años. Terminé mi tesis doctoral en 1992, y hasta el 98 no pude volver al país porque el Conicet tenía cerradas las vacantes. Estuve 5 años en el exterior, dando vueltas en varios países, porque acá no teníamos posibilidades. Cuando uno cree que eso va cambiando, de vuelta volvemos a un ciclo donde lo que se construyó, se destruye. Ese es el sentimiento y la preocupación que tienen la mayoría de mis colegas”.

Miércoles 23 de enero de 2018