Reforma de Macri: “No nos invitaron al CCK porque somos una voz incómoda”, denunció Juan Grabois

En diálogo con Mañana Sylvestre, el titular del Movimiento de Trabajadores Excluidos comento que “no fuimos invitados al CCK. De todas maneras, como consideramos que el sector de los trabajadores de la economía popular, los campesinos y pueblos originarios y los habitantes de las villas y asentamientos tienen que estar presentes, sin nos dejan pasar vamos a realizar una manifestación con ollas populares frente al CCK; y si no nos dejan, nos ubicaremos donde nos reciba el Estado, tal vez a unas cuadras con un vallado policial… Vamos a participar denunciando que es un debate muy sesgado, donde está excluido un sector social de la población, un 25 ó 30%, que precisamente va a ser el que reciba el impacto más duro a partir de las reformas que se están planteando”.

Grabois señaló que “tenemos claro que dese la perspectiva de algunos cráneos del Gobierno, cuando negocian con nosotros lo que hace es de alguna manera negociar una especie de seguro de paz social. Entonces no hay una perspectiva de desarrollo humano integral o de verdadero diálogo para resolver los problemas estructurales de la pobreza e indigencia en Argentina, sino que son acuerdos puntuales para poder transitar determinadas situaciones. Estas son las reglas de juego que impone el poder y que a veces nosotros estamos sometidos a esos vaivenes porque tenemos que resolver cosas muy concretas para nuestros compañeros y compañeras”.

“Pero desde luego que si hay un debate sobre las grandes líneas de política económica y social que se van a trazar en Argentina, no nos invitan porque somos una voz incómoda, porque vamos a plantear la perspectiva de los que no tienen tierra, los que no tienen techo ni tienen trabajo en cantidad o calidad suficiente -enfatizo Grabois-. Y evidentemente con estas reformas de supuesto acicalamiento de la competitividad y la eficacia, que ya las hemos visto en Argentina y en otros lugares del mundo, no solamente no se van a resolver los problemas de nuestro sector, sino que se van a profundizar”.



La grieta más profunda

El referente del MTE comentó que “tenemos que estudiar más técnicamente este tema del ajuste por inflación, pero en principio me merece dos reflexiones: la primera es que cuando como resultante de una cierto ajuste sobre la demanda, se logra reducir la tasa de inflación, mágicamente parece que hay que ajustar todo por inflación, cosa que antes no sucedía. O sea, cuando al Estado para ahorrar un mango en los que más lo necesitan le sirve tomar la inflación como parámetro, la toma; y cuando no le sirve, la inflación no importa y pareciera ser que a los pobres no les llega…”.

“La segunda reflexión es que estas supuestas reformas por lo menos conceptualmente implican un retroceso muy grande para nuestro sector, que había logrado que los aumentos del salario social se ajustara por el salario mínimo, vital y móvil -continuó Grabois-. En principio hay que erradicar esta idea de que el gobierno paga planes o subsidios a los pobres, ya que nuestros compañeros y compañeras trabajan y mucho en las barriadas pintando las calles o escuelas, desmalezando y haciendo un montón de actividades comunitarias, y por eso reciben un salario social. Y que ahora se pretenda ajustar ajuste por inflación, es volver a instalar en la sociedad esta idea de que hay algunos muy meritorios que se ganan lo suyo con un esfuerzo individual, y luego un 25 a 30% de la sociedad que vive parasitándolos a través de estos programas sociales. Esa es una forma de crear una grieta más profunda e indeleble que la grieta política e ideológica, que es la grieta de clase. Y esta grieta plantea que a un sector se lo puede basurear, subestimar o degradar en su autoestima de manera impune a través de estas ideas de ´bueno, vos cobrás un subsidio, te lo indexo por inflación y no vengas a pedir discutir las políticas porque no tenés ningún derecho a hacerlo…”.

Lunes 30 de octubre de 2017