“La industria ya empezó a dar señales de recuperación”, señaló el economista Mariano Kestelboim

El designado embajador argentino ante el Mercosur, y la ALADI, analizó en Mañana Sylvestre el panorama económico y financiero, calificó a la coyuntura como “muy delicada”, en virtud al peso de la deuda externa. El economista consideró poco probable la caída del país en default, y manifestó sus esperanzas a mediano plazo en virtud de la recuperación de algunos sectores industriales como la alimentación y los textiles.
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El economista Mariano Kestelboim, recientemente designado como embajador argentino ante el Mercosur, y la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) conversó con Mañana Sylvestre para analizar la actualidad económica del país, a la vista de los primeros pasos del Gobierno en camino a una posible reestructuración de deuda.

«La economía está en una situación muy delicada producto de este enorme endeudamiento que tomó el Gobierno anterior. Es acotado el grado de libertad que tiene hoy el ministro Martín Guzmán, y por ahí se generan antipatías por el impuesto aplicado a la compra de dólares, la suba de retenciones, la redistribución del aumento a las jubilaciones a favor de los sectores más postergados, el haber repuesto el IVA a los productos de la canasta básica”, opinó el experto.

«El país no tiene acceso a ningún tipo de financiamiento, porque hasta hace 4 años se vivía casi plenamente de la toma de deuda externa. Hoy la situación se ha congelado, ya no ingresan capitales por esa vía y hay que empezar a pagar”, añadió.

En este contexto, y de cara a las primeras medidas económicas del Gobierno de Alberto Fernández, Kestelboim destacó que “se han tomado decisiones importantes para activar la producción, y la más importante en ese sentido es la baja de la tasa de interés. Durante el macrismo la tasa de interés de referencia había llegado al 83%, eso perjudicó muchísimo a las pymes. Hoy está en 40% y la refinanciación de las tarjetas de créditos está en el 55%”.

Consultado acerca de lo que será el resultado económico del 2020, Kestelboim se mostró ligeramente optimista, sostuvo que el país difícilmente caiga en default y de lograrse una reestructuración de deuda adelantó que es posible alcanzar un crecimiento para este año, aunque advirtió que será marginal y lo ubicó entre “0,5% y 1%”.

“La industria ya empezó a dar señales de recuperación. La industria alimenticia volvió a crecer, el textil también se está recuperando parcialmente. Algunos sectores vinculados a la producción de bienes básicos van a empezar a mejorar. Y algún programa vinculado a construcción puede llegar a dar algún tipo de oxígeno”, cerró.

Martes 25 de febrero de 2020