Sobornos en Senado: “Estoy sorprendido, con mucho dolor y angustia”, dijo Pontaquarto y calificó al fallo como “vergonzoso”

Mario Pontaquarto, el ex secretario parlamentario y quien es el arrepentido en la causa por los sobornos en el Senado cuestionó el fallo del Tribunal Oral Federal 3 que entendió que no hay pruebas de que hayan existido coimas para sancionar la ley de reforma laboral en 2000. “El hecho central fue cuando impidieron la declaración de mi mujer que fue la única persona que había visto el dinero”, dijo.

“Estoy sorprendido, con mucho dolor y mucha angustia porque es un fallo si bien a partir de algunos indicios en el proceso del juicio oral esperaba, no esperaba un fallo con estas características”, dijo el ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto sobre el fallo del TOF N°3, en relación a la causa que investiga los sobornos en el Senado para la aprobación de la ley flexibilización laboral del año 2000.

De este modo, el ex presidente Fernando De la Rúa; el ex jefe de la SIDE, Fernando De Santibañes; el exministro de Trabajo Alberto Flamarique; los ex senadores Remo Constanzo, Alberto Tell, Augusto Alasino y Ricardo Branda; así como el “arrepentido” ex secretario parlamentario, Mario Pontaquarto fueron declarados absueltos por la decisión de los magistrados Miguel Pons, Guillermo Gordo y Fernando Ramírez.

“La sentencia manda a investigarme a mí, al juez Rafecas, denuncia a mi abogado ante el Colegio de Abogados, dicta el falso testimonio a Aníbal Ibarra. Me pareció un fallo vergonzoso, y lo digo con mucha honestidad, porque realmente no se esperaba que el fallo tuviera esta saña contra aquellos que afrontamos este proceso y lo sostuvimos durante 10 años”, enfatizó el arrepentido.

Para Pontaquarto, la enseñanza que deja esta sentencia es que “nadie se puede meter con la corporación política, no se pueden denunciar delitos de corrupción. Yo mantuve en estos 10 años este proceso colaborando con la Justicia, poniéndome a disposición de ella, no bajando los brazos y seguí porque estaba contando la verdad”.

“Me parecía que siendo la primera vez en la historia tenía una persona que confesara un hecho de corrupción, porque yo me autoincriminé en esta causa, pensé que iba a tener otro final. Pero esta es la Justicia que tenemos, jueces que me decepcionaron absolutamente”, recalcó.

Por otra parte, Pontaquarto marcó como clave la negativa del tribunal a aceptar la declaración de su esposa: “El hecho central fue cuando impidieron la declaración de mi mujer que fue la única persona que había visto el dinero”.

“Había sido contundente, por su frescura, por su credibilidad, porque iba a desempañar esta decisión de absolver a todo el mundo”, dijo sobre la declaración de su esposa ante el juez Rafecas y luego ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.

“Decían que no podía declarar como testigo porque tenía vínculo conmigo. Nosotros estamos divorciados hace ya 7 años, porque ella estaba encubriendo y por tanto tenía que estar imputada en la causa. Ella no tenía ningún problemas, y le dijimos a la fiscal, impútenla. Finalmente no la quiso imputar, porque no la quiso escuchar porque sabían que ese testimonio iba a complicar esta decisión que tomaron de absolver a todo el mundo con toda impunidad”, recalcó.

Los hechos

En Radio Del Plata, Pontaquarto volvió a relatar paso a paso lo que ocurrió en abril del 2000 y dijo: “Hubo una reunión en Casa de Gobierno el 30 de marzo, y el 18 de abril me entrevisté con de Santibañez y a la tarde recibí el dinero de la SIDE. El día 26 de abril, una vez finalizada la sesión entregué 4,3 millones de pesos a Cantarero, y él lo distribuyó entre los senadores justicialistas, y los $700.000 restantes se lo entregué a Genoud, que me dijo que eran para él y para Flamarique. Esto es lo que sucedió”.

Martes 24 de diciembre de 2013