Una ausencia estratégica

En la reunión del lunes pasado que mantuvo la Presidenta con los gremios antimoyanistas llamó la atención la ausencia del líder metalúrgico Antonio Caló, que para muchos es el número puesto para conducir la nueva CGT.

La Presidenta preguntó especialmente ¿Dónde está Antonio? Y nadie le supo responder. Lo que dicen los muchachos sindicalistas es que Caló tuvo un “enfermedad estratégica”. No quiso mostrarse en la reunión en la Rosada, para no ser identificado con el mote que le puso Moyano, de “CGT Balcarce”.

Parece que el metalúrgico quiso preservarse por si es ungido secretario general de la CGT el próximo 3 de octubre.

Miércoles 18 de julio de 2012