Verbitsky: “No hay voluntad de poner fin a la corrupción; el Gobierno solo está utilizando políticamente estos episodios”

Horacio Verbitsky participó del aire de Radio Del Plata y en conversación con Mañana Sylvestre apuntó contra una presunta “utilización política” del caso José López por parte del Gobierno, que tendría como fin obtener aire de cara al difícil momento económico que atraviesa tras el ajuste de tarifas y la agudización de la inflación.

“No hay voluntad de poner fin (a la corrupción), y esto es nada más que una utilización política contra un sector que ha perdido el gobierno y ha caído en desgracia, y que se quiere aprovechar al máximo para pasar algunas medidas que van a terminar con consecuencias más graves que la corrupción de funcionarios”, resaltó el periodista. “El gobierno está aprovechando estos episodios, está haciendo explotación a fondo”, indicó.

El escándalo López

Sobre la detención de José López, el exsecretario de Obras Pública, hallado con casi US$9 millones ocultos en bolsos, Verbitsky calificó el hecho como “un escándalo, es algo vergonzoso” y agregó: “López es un pobre feliz que estaba solo con su sombra, a las 4 de la mañana tirando bolsos por una tapia. No es el Chapo Guzmán, ni tiene una gran organización poderosa detrás. Seguramente verlo con el casco puesto habla de una puesta en escena, que avalan las sospechas de intervención de la exSide. Pero este López va a ser juzgado y condenado”.

Más adelantó citó al economista Aldo Ferrer, recientemente fallecido, para diferenciar dos formas diferentes de corrupción, una más burda y otra más solapada bajo políticas económicas y de gestión.

“Aldo Ferrer hablaba de una corrupción circunstancial, la de funcionarios que cobraron coimas, y de otra sistemática, que es mucho más depredatoria, por rentas privadas espurias que perjudican al interés público y pone como ejemplo la imposición de un tipo de cambio sobrevaluado y la desregulación de los movimientos de capitales que culminaron en el endeudamiento hasta el límite de la insolvencia, que generaron una masa de rentas especulativas, fuga de capitales y que deterioraron el aparato productivo y la situación social, que es lo que está pasando ahora”, insistió.

La corrupción estructural

Por último remarcó que la corrupción institucionalizada en la obra pública es “antigua” en la Argentina, aseguró que ya era conocida en el primer centenario de la patria.

Y puso como ejemplo el detalle de los pagos a dirigentes radicales y peronistas durante la construcción del gasoducto Neuba, que une yacimientos de Neuquén con la provincia de Buenos Aires, durante el gobierno de Alfonsín, en un hecho que habría involucrado al grupo empresarial de la familia del presidente.

“Neuba fue construido por una unión transitoria de empresas que integraban 3 grandes grupos del país, Techint, SADE -constructora del Grupo Pérez Companc- y Macri. En 1987 se pagaron 11,5 millones de dólares en sobornos a través de la Financiera Santa María de Techint”, recordó sobre el texto incluido en uno de sus capítulos del libro Robo para la Corona.

“La corrupción es un tema estructural, y no hay por parte de ningún actor significativo de la política argentina una intención de introducir modificaciones estructurales que permitan la modificación de estas cosas”, finalizó.

Audio de la entrevista

Lunes 20 de junio de 2016